Resultado del test de egograma
Tipo entregado, pero con un centro débil
Es un tipo que encuentra sentido en esforzarse y adaptarse por los demás. Como suele confirmar su propia valía cuando ayuda o recibe una buena valoración, con naturalidad acaba ocupando papeles de entrega y apoyo. El problema es que a menudo su conducta no nace de un objetivo claro o de un criterio firme, sino del ambiente y de la reacción de quienes lo rodean, por lo que puede dar una impresión de poca solidez interior. Así, aunque reciba la imagen de ser una buena persona, también corre el riesgo de ser utilizado con facilidad o de perder el rumbo de su propia vida. Lo importante para este tipo es conservar la entrega como fortaleza, pero levantando al mismo tiempo criterios propios y un sentido más claro de la responsabilidad.
Pareja, cónyuge - Como suele adaptarse bien al otro, puede haber pocos conflictos grandes. Aun así, si renuncia demasiado a lo que piensa, la relación puede volverse asfixiante. La clave está en equilibrar comodidad y autonomía. Cliente, socio comercial - Suele responder mejor a criterios y calendarios claros que a la presión directa. Como puede faltarle fuerza de juicio propia, conviene delimitar bien el alcance de la responsabilidad. Jefe - Humanamente puede ser una buena persona, pero también alguien que se tambalea con facilidad entre las exigencias de arriba y de abajo. Si es superior, conviene observar hasta qué punto sabe proteger y decidir. Colega, subordinado - Empujarlo con dureza no siempre produce grandes cambios. Suele ser más eficaz repetir el feedback y dejar muy claro cuál es su papel.