Resultado del test de egograma
Tipo puro, pero con rasgos aún inmaduros
Es un tipo que no mira el mundo de forma excesivamente calculadora y que conserva bastante intactos sus deseos y emociones más puros. Por eso, a veces puede parecer una persona limpia y bienintencionada, aunque en situaciones donde hace falta juicio realista y autocontrol también puede dar una impresión inmadura. Si le faltan la distancia racional y la cautela necesarias para vivir en sociedad, su buen corazón puede convertirse en un punto débil. No necesita abandonar esa pureza, pero sí desarrollar al mismo tiempo responsabilidad adulta y sentido práctico. Cuando emoción y realidad logran equilibrarse, sus fortalezas aparecen de manera mucho más saludable.
Pareja, cónyuge - Su pureza puede sentirse como un encanto real, pero para un vínculo largo también hace falta comprobar si dispone de suficiente sentido práctico y responsabilidad. Cliente, socio comercial - Si empieza a decidir demasiado desde la emoción, pueden surgir problemas fácilmente. Lo más seguro es dejar bien definidas estructura y procedimiento. Jefe - Si ocupa ese papel puede mostrar con fuerza su necesidad de atención o reconocimiento, mientras que el apoyo práctico al trabajo resulta menos sólido. Colega, subordinado - Puede estar algo lejos del perfil organizativo más típico. Más que presionarlo, conviene valorar con realismo qué papel le encaja y cuál es su verdadero margen de crecimiento.